Reto número 12:

¿Cómo mueves los tobillos en el running?

¿A que jamás lo has pensado?  Selecciona una de estas tres opciones:
  1. HORIZONTALMENTE HACIA DELANTE AVANZANDO DESDE LA PUNTERA.
Los pies buscan solos el camino, iniciando el movimiento desde el dedo gordo hacia delante y los tobillos avanzan hacia delante. Resultado:  Aterrizan golpeando el suelo con la opción de caer en zanjas o engancharse en raíces o arrastramos. Tropezamos con frecuencia salvo que trotemos mirando al suelo. B.ELEVANDO LOS PIES HACIA ARRIBA DESDE EL ANTEPIE. El cuádriceps deberá hacer el esfuerzo de tirar hacia arriba, forzando la ingle.  Tenemos interiorizado esta mecánica porque los zapatos que usamos, con tacones o suelas duras nos obligan a encoger la planta del pie y tirar hacia arriba del antepié. Resultado:  Los cuádriceps se sobrecargan, el impacto alcanza la rodilla y nos propulsamos como un tío-vivo de abajo hacia arriba en vez de proyectarnos hacia delante. C.ELEVANDO LOS TOBILLOS HACIA ATRÁS MIENTRAS LOS DEDOS APUNTAN AL SUELO Las piernas se doblan hacia atrás por las rodillas. El esfuerzo se hace de forma consciente focalizando la intención en realizar un ligero alzamiento del tobillo desde el talón hacia detrás, como si quisiéramos dar una coz. Resultado: El impacto se dirige hacia las caderas desde la almohadilla del pie de modo que el core , el “general”, reconduce la energía eficientemente en impulsar el movimiento hacia horizonte, deslizando la corteza terrestre hacia atrás Me temo que todos vamos como patos mareados, avanzando sin pensar en lo hacemos; caminamos o trotamos improvisando en piloto automático y arrasamos con todo lo que se nos pone por delante. Mi abuela siempre me decía “Hija pero pon la cabeza en lo que estás haciendo!!” VISUALIZA UN COCHE ANTIGUO El cuerpo es un coche antiguo, perfecto y brillante, cuyo diseño tiene millones de años, si lo usas adecuadamente lo podrás pasear corriendo hasta el último día de tu vida, pero asume que no es un coche automático, de este siglo, en el que sólo tienes que pisar el acelerador y marcha solo, hay que manipularlo para adaptarlo a las necesidades de la carrera: “Ajustar el volante, cambiar la marcha, echarle agua, regular la temperatura, girar una manivela, revisar la potencia….” La pericia del conductor es la responsable:
  • Del rendimiento: eficiencia energética.
  • Del mantenimiento: evitar las lesiones
¿No radica ahí el placer de la carrera? La fuerza bruta tiene una vida muy corta.