Reto número 9:

Abro luz a mi running

Os propongo un ejercicio para practicar durante un Running mañanero repasando de manera suave lo aprendido:
  • Empiézanos a trotar suavemente llevando la Respiración a nivel consciente.
  • Sentimos el oxígeno bajando desde la glotis hasta el abdomen y subiendo por el mismo camino.
  • Contamos la cadencia de la respiración: Un dos tres, un dos tres, un, dos, tres sin dejar de contar ni un segundo.
  • Entornamos los ojos ligeramente dejando la apertura necesaria para ver el terreno.
  • Escaneamos los músculos uno a uno y observamos cómo se van desplomando poco a poco.
  • Ponemos la atención en la suave melodía de los pasos. Tun tun tun tun tun y sincronizamos cada pisada con un golpe de respiración: danzo.
La magia de la danza surge a los quince minutos.
  • Empezamos a sentir como la bruma envuelve nuestro movimiento, el aire fresco de la mañana nos acaricia piel y nos deslizamos en medio de una ensoñación, apenas somos conscientes del movimiento.
  • Levantamos la barbilla y abrimos una ventana en el cielo.
  • Imaginamos en la claridad de la mañana una luz blanca intensa descendiendo sobre la cabeza, entrando por la nuca y atravesando la médula.
  • Se ilumina todo el cuerpo. Brillamos
  • La luz va limpiando los músculos, la sangre y las células. Va sanando poco a poco los dolores y las penas. Somos tubos fluorescentes.
  • Una masa de lava templada entra con cada inhalación encendiendo el horno de cada una de las células: las mitocondrias se desperezan.
Al inhalar me lleno de energía limpia y sanadora. Al exhalar pasa el coche escoba eliminando las toxinas, los ácidos y las tristezas. Avanzamos con la luz persiguiéndonos desde el cielo alumbrándonos como un foco sobre la cabeza . Inhalamos, recargamos y sonreímos. Exhalamos, soltamos y sonreímos. Elegid vuestros pensamientos para llenar de esperanza vuestro movimiento. Os reto a que comprobéis que la luz está al alcance de todos.